Javier Sanchiz Ruiz, un historiador mexicano, ha publicado una investigación que destapa irregularidades en la obtención del condado del Valle de Súchil por parte de José María de Garay y Rowart, un alcalde de Madrid en 1919. Según Sanchiz, Garay logró este título nobiliario, creado por el rey Carlos III, mediante la falsificación de documentos, con la complicidad de un genealogista. A pesar de contar con informes favorables de la Diputación de la Grandeza, el Consejo de Estado y el Ministerio de Justicia, el estudio sostiene que legalmente el título no le correspondía.

La investigación ha sido publicada en la revista ‘Anales’ de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía. Sanchiz destaca que en Madrid existe una plaza que rinde homenaje a Garay y Rowart, pero no a su legítimo poseedor, José del Campo Soberrón y Larrea, cuyo legado parece haber sido olvidado. Curiosamente, en esta misma plaza se encuentra la librería Marcial Pons, reconocida por su selección de obras sobre historia, genealogía y nobiliaria.

El condado del Valle de Súchil fue concedido en 1776 a José Ignacio del Campo Soberrón y Larrea, un vasco que prosperó en Nueva España. Tras su muerte, el título pasó a su hijo, quien tampoco reclamó la herencia tras su fallecimiento. En 1885, el Gobierno español decidió suprimir el título, pero con la llegada de Alfonso XIII al trono, se produjo un auge en la rehabilitación de títulos nobiliarios, lo que llevó a muchos a buscar la distinción que les permitiera transmitir un legado a sus descendientes. Este fenómeno fue aprovechado por genealogistas e intermediarios, según Sanchiz, quien también sugiere que entre 1902 y 1931 se rehabilitaron 287 títulos de Castilla.