Sophie Downing, una empresaria de Nottingham, Reino Unido, se encontró con un saldo asombroso de 63 cuatrillones de libras esterlinas en una tarjeta de regalo de una popular cadena de cafeterías. Este inesperado descubrimiento la posicionó, al menos en términos nominales, como la persona más rica del mundo, superando a reconocidos magnates como Elon Musk y Bill Gates.

El sorprendente hallazgo ocurrió cuando Downing intentó comprar un matcha latte y vio un número desorbitante en el recibo. Esta cifra no solo era impactante, sino que también revelaba una incongruencia entre la riqueza que reflejaba y lo que realmente podía utilizar. En comparación, el saldo de la tarjeta era más de 100.000 veces la fortuna de Musk, que se estima en 843.400 millones de dólares, y superaba en 22.500 veces el Producto Interno Bruto del Reino Unido.

La situación se confirmó en una visita posterior al mismo local, donde el saldo continuaba intacto. A pesar de la tentación de utilizar ese saldo de forma ilimitada dentro de la cafetería, Downing optó por no hacer uso de la tarjeta, considerando más ético abstenerse de aprovechar el error, que pudo haber surgido al escanear incorrectamente un código de barras. Hasta el momento, la cadena de cafeterías no ha emitido un comunicado al respecto, dejando en evidencia cómo los errores digitales pueden generar situaciones insólitas en la vida cotidiana.