Un castillo medieval en Francia enfrenta serios problemas de conservación y su propietaria, Françoise de Germiny, ha lanzado un llamado a la comunidad para obtener fondos destinados a su restauración. A través de la plataforma de la Fondation du patrimoine, solicita entre 600.000 y 700.000 euros para llevar a cabo reparaciones críticas en el emblemático monumento familiar, que data del siglo XII y fue ampliado tras eventos históricos como la Guerra de los Cien Años.

Desde su apertura al público en 1982, Françoise ha invitado a los visitantes a ser parte de la conservación del castillo, manifestando su deseo de mostrar los avances en la restauración durante eventos comunitarios y culturales. Sin embargo, actualmente solo ha logrado reunir 13.870 euros de las 109 donaciones recibidas hasta ahora, lo que pone de manifiesto la magnitud del desafío que enfrenta.

La fortaleza, que se extiende sobre 24 hectáreas, presenta un estilo arquitectónico del periodo Luis XVI y requiere atención urgente en varias áreas, incluyendo una torre que está en riesgo de colapso. La situación es similar a la que viven otros castillos históricos en Francia, donde la preservación de estos patrimonios depende cada vez más de la colaboración pública y campañas de micromecenazgo, como las que han ayudado a otros monumentos emblemáticos en el país.