Esta noche, un asteroide recién descubierto, llamado 2026 EG1, se acercará a la Tierra a una distancia de 317.791 kilómetros, superando la órbita lunar. Este objeto, que tiene un tamaño que oscila entre los 10 y 22 metros de diámetro, fue identificado por la NASA solo seis días antes de su acercamiento máximo, lo que demuestra la eficacia de los sistemas de detección de amenazas espaciales en la actualidad.

El asteroide, que se desplazará a una velocidad de 34.621 kilómetros por hora, no representa ningún riesgo para nuestro planeta ni para la Luna. El Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) de la NASA anunció que 2026 EG1 fue descubierto el 8 de marzo y alcanzará su punto más cercano al hemisferio sur a las 11:27 pm EDT (03:27 GMT, 00:27 hora argentina).

Este evento se produce en un contexto de creciente interés en la investigación de asteroides cercanos a nuestro planeta. Actualmente, la NASA y sus colaboradores están monitorizando más de 41.000 de estas rocas espaciales, un número que se ha visto incrementado gracias al trabajo del Observatorio Vera Rubin. Aunque la mayoría de estos asteroides no representan peligro para la vida en la Tierra, la búsqueda y seguimiento de estos cuerpos se ha convertido en una prioridad internacional, dada la posibilidad de que en el futuro su trayectoria evolucione hacia un posible impacto.

Según Paul Chodas, director del CNEOS, la clasificación de un asteroide como ‘potencialmente peligroso’ se refiere a que, a lo largo de siglos, su órbita podría cambiar y aumentar las probabilidades de colisión. La vigilancia de estos objetos se apoya en tecnologías avanzadas y redes globales, como el Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS), que ha permitido identificar asteroides peligrosos en el pasado, como el 2024 YR4, que fue considerado, durante un tiempo, el más amenazante por su potencial de impacto con la Luna.