Desde Kiev, el 11 de marzo, se ha informado que Ucrania está intensificando sus esfuerzos para utilizar su experiencia en la neutralización de drones iraníes Shahed. Este movimiento busca respaldar a Estados Unidos y a sus aliados en el Golfo Pérsico, con el objetivo de evitar que la atención de Washington se desplace completamente hacia un nuevo conflicto en Oriente Medio. Además, la situación actual podría influir en una posible relajación de las sanciones impuestas al petróleo ruso.
La escalada de la guerra en la región ha llevado a la postergación de una reunión que iba a reunir a representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos, originalmente programada para inicios de marzo, y que ahora se espera que se realice recién la semana próxima. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha manifestado su deseo de que esta nueva ronda de negociaciones se lleve a cabo con la mayor celeridad posible, proponiendo a Turquía y Suiza como posibles anfitriones alternativos a Abu Dabi, donde se habían realizado encuentros previos y que ahora enfrenta amenazas por parte de Irán.
En una acción concreta, Zelenski ha anunciado que tres equipos de expertos ucranianos partirán esta semana hacia Catar, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, con el fin de asesorar sobre la neutralización de drones iraníes. Desde septiembre de 2022, Ucrania ha adquirido experiencia en este campo debido a los ataques rusos que han empleado esta tecnología, desarrollada inicialmente por el régimen iraní. Además, el asesor de comunicación del presidente, Dmitró Litvin, confirmó el envío de un equipo especializado a Jordania para proteger las instalaciones estadounidenses en el país.



