En una conferencia de prensa celebrada en Ankara junto a la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, el canciller turco, Hakan Fidan, destacó la grave situación en Líbano, donde el conflicto ha dejado un saldo trágico de 912 fallecidos, entre ellos más de un centenar de niños. Además, más de un millón de personas han sido desplazadas de sus hogares. Fidan advirtió sobre el riesgo de que esta guerra y las ocupaciones en la región provoquen una crisis de refugiados de larga duración, lo que obligaría a muchos a buscar asilo en otros países. El ministro subrayó que es urgente actuar para evitar una escalada humanitaria que podría desestabilizar aún más la zona.
Fidan también hizo un llamado a iniciar una investigación inmediata sobre los asesinatos políticos atribuidos a Israel, en particular los recientes homicidios de figuras relevantes en Irán, como Alí Lariyani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y Golamreza Soleimani, líder de la fuerza paramilitar Basij. Estas declaraciones se producen en un contexto en el que el gobierno de Teherán no ha emitido un comunicado oficial sobre estas muertes. El canciller turco calificó estos actos como violaciones del Derecho Internacional Humanitario y resaltó que los asesinatos de líderes iraníes son ilegales y contrarios a la legislación internacional.
En el marco de un conflicto en Oriente Próximo que se ha intensificado durante más de dos semanas, Fidan anunció que Turquía implementará medidas diplomáticas para frenar la violencia y la ocupación. A partir del miércoles, comenzará una gira por la región para discutir posibles acuerdos que ayuden a mitigar la guerra. Aunque no especificó los países que visitará, el canciller tiene previsto reunirse con líderes regionales para transmitir las posiciones del presidente Recep Tayyip Erdogan y explorar vías para alcanzar una paz duradera en el área.



