Este lunes, los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin llevaron a cabo una conversación telefónica que se extendió por aproximadamente una hora. Esta fue la primera comunicación entre ambos líderes desde diciembre de 2025 y se centró en temas críticos como el conflicto bélico en Irán, las estancadas negociaciones sobre Ucrania y la situación en Venezuela, todo en un contexto de un mercado petrolero inestable tras el cierre del Estrecho de Ormuz.

El Kremlin calificó el intercambio como "franco, constructivo y profesional", mientras que Trump lo describió ante los medios como una "muy buena conversación" desde su club de golf en Doral, Florida. Este diálogo se produjo en un momento de gran tensión internacional, con el precio del crudo Brent alcanzando los 120 dólares por barril, antes de estabilizarse en 103 dólares, lo que representa un aumento superior al 40% desde el inicio de la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.

Además de abordar la situación en Irán, la cuestión de Ucrania también fue un tema central. Según el asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, Putin informó a Trump sobre el avance de las tropas rusas en el este de Ucrania, sugiriendo que esto podría incentivar al gobierno de Kiev a buscar una resolución negociada. Sin embargo, Trump expresó su frustración y destacó el profundo rencor entre Putin y el presidente ucraniano Volodimir Zelensky, sugiriendo que Putin podría desempeñar un papel más constructivo al abordar el conflicto en Ucrania en lugar de centrarse únicamente en Irán.