El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar con un posible ataque contra el monte Kolang, conocido también como Pickaxe, en el centro de Irán. La advertencia se produjo en medio de las especulaciones sobre la eventual presencia en ese complejo de parte de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido, un material que puede utilizarse con fines civiles o para desarrollar armas nucleares si alcanza una pureza igual o superior al 90%.

“Irán no tendrá un arma nuclear. Hemos impedido que la tenga. Es posible que ataquemos Pickaxe muy pronto”, afirmó Trump ante la prensa desde la Casa Blanca. En sus declaraciones, el mandatario volvió a referirse a la guerra con Teherán como un “conflicto militar” y sostuvo que se trata de un enfrentamiento “poca cosa” en comparación con Venezuela o Vietnam.

El Gobierno iraní negó que existan “actividades nucleares” en la zona y calificó las acusaciones como “un pretexto inventado para la agresión, la destrucción y el sabotaje”. El monte está ubicado a un kilómetro de Natanz, la mayor instalación iraní de enriquecimiento de uranio, que fue bombardeada por Estados Unidos e Israel en 2025 y 2026.

Irán declaró las instalaciones subterráneas ante el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) en 2020. Según informó entonces, el complejo sería utilizado para ensamblar centrifugadoras, después de un presunto sabotaje ocurrido en julio de ese año contra un edificio situado dentro del predio.