El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió a los líderes de Irán como "escoria desquiciada" y manifestó que sería un gran honor para él acabar con ellos, mientras el conflicto en Medio Oriente se aproxima a las dos semanas de intensos enfrentamientos.

Este conflicto, que inició con los ataques combinados de Israel y Estados Unidos en Irán a finales de febrero, ha dejado más de 2.000 fallecidos, entre ellos, el exlíder supremo Alí Jamenei. A su vez, la situación ha generado una fuerte inestabilidad en los mercados energéticos globales.

En un mensaje publicado en redes sociales durante la madrugada del viernes, Trump aseguró que su país estaba "destruyendo por completo el régimen terrorista de Irán". Afirmó que poseen "poder de fuego sin precedentes" y advirtió sobre lo que podría suceder con los líderes iraníes. El nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, también hizo su primera aparición pública, prometiendo mantener cerrado el estratégico estrecho de Ormuz y desafiando a los países vecinos a cerrar las bases estadounidenses en su territorio, bajo la amenaza de represalias.