El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado la guerra en Oriente Próximo como una "excursión" en un discurso reciente. Esta declaración se produjo en el marco de la ofensiva que comenzó en febrero, en colaboración con Israel, contra Irán, la cual ha dejado más de 1.200 víctimas fatales en la región.
Durante una visita a una empresa farmacéutica en Cincinnati, Ohio, Trump manifestó que, mientras para su país el conflicto representa una simple "excursión", para Irán se trata de una verdadera guerra. Afirmó que, tras doce días de combates, la situación ha resultado más manejable de lo previsto: "Tenían miles de misiles, pero logramos neutralizar muchos de ellos antes de que pudieran ser lanzados", explicó.
Adicionalmente, el mandatario estadounidense informó que el número de buques minadores destruidos por su ejército ha ascendido a 28, utilizando tácticas similares a las implementadas en la lucha contra el narcotráfico en el mar. Trump también destacó que la entrada de drogas por vía marítima ha disminuido un 97% gracias a sus operaciones. Estas recientes afirmaciones se producen en un contexto de creciente tensión en la región, donde el Pentágono evalúa que 16 buques mineros iraníes fueron destruidos en la proximidad del estrecho de Ormuz, un punto estratégico clave en el comercio marítimo mundial.



