Donald Trump, expresidente de Estados Unidos, afirmó que la relación tradicionalmente fuerte con el Reino Unido ha cambiado significativamente. En una entrevista reciente, Trump señaló que la conexión entre ambos países "ya no es lo que era" y destacó que ahora tienen vínculos sólidos con otras naciones europeas, especialmente con Francia y Alemania, además de resaltar la importancia de la OTAN.
Las declaraciones de Trump se dan en un contexto de tensiones internacionales, en medio de la guerra en Oriente Medio. El primer ministro británico, Keir Starmer, defendió la decisión de su gobierno de mantener a Reino Unido al margen de los primeros ataques realizados por Estados Unidos e Israel contra Irán. Starmer enfatizó que su obligación es actuar en el interés nacional del país, y aunque aceptó que EE.UU. utilizara bases militares británicas para atacar instalaciones iraníes, subrayó que no participará en ofensivas directas.
La postura de Trump hacia el gobierno británico ha sido crítica, manifestando su decepción por la falta de cooperación de Starmer. En sus intervenciones, el expresidente expresó que le resulta "triste" ver cómo ha cambiado la relación bilateral y que no esperaba una respuesta tan lenta de Reino Unido para permitir el uso de bases militares. Por su parte, el gobierno británico defendió su enfoque, argumentando que solo se involucrarán en acciones militares con una base legal clara y en defensa de los intereses de su nación.



