Los mercados financieros globales enfrentan un aumento significativo de la tensión este martes, motivado por las inquietudes en torno a la posible expansión de la guerra en Medio Oriente y el anuncio de Irán sobre el cierre del estrecho de Ormuz. Este estrecho es estratégico, ya que por él transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Como resultado, las principales bolsas del mundo están experimentando caídas pronunciadas, mientras que el precio del crudo registra un aumento notable.

En el premercado neoyorquino, el S&P 500, que reúne a las empresas más relevantes de la bolsa, cae un 1,8%. El Nasdaq Composite, que se centra en el sector tecnológico, retrocede un 2,3%, y el índice industrial Dow Jones disminuye un 1,75%. En Europa, la situación es similar: el Euro Stoxx se desploma un 3,75%, con el DAX alemán bajando un 4,16% y el CAC francés cayendo un 3,18%. Fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido también se ve afectado con una baja del 2,73%.

En Asia, el panorama no es mejor, con el Hang Seng de Hong Kong bajando un 1,12% y la bolsa de Shanghái retrocediendo un 1,43%. El Kospi 50 de Corea del Sur sufre una caída del 8,55%, mientras que el Nikkei 225 japonés disminuye un 3,08%. En cuanto al precio del petróleo, el Brent aumenta un 8,3% y alcanza los 84,38 dólares por barril, sumando su tercer avance consecutivo. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate de Estados Unidos sube un 7,9%, alcanzando los 76,77 dólares por barril. Los analistas advierten que la falta de una solución rápida al conflicto puede seguir elevando los precios del crudo, intensificando así las preocupaciones sobre la seguridad del transporte marítimo en la región.