El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha manifestado su preocupación por la crítica situación humanitaria que atraviesa Cuba, señalando que el país enfrenta "profundos problemas". En sus recientes declaraciones, Trump sugirió que esta crisis podría dar lugar a una "toma de control amistosa" por parte de Estados Unidos, aunque también dejó abierta la posibilidad de que no sea así.

"La situación es insostenible. No tienen energía, ni recursos económicos, y enfrentan serios problemas a nivel humanitario", afirmó el mandatario, quien insistió en que la isla caribeña vive una crisis aguda. Además, Trump hizo hincapié en que Cuba había estado dependiendo de Venezuela, situación que se ha visto alterada tras la reciente captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación de las fuerzas estadounidenses.

El presidente también mencionó que su administración ha endurecido el bloqueo contra Cuba, cortando el suministro de recursos que antes recibían de Venezuela. A pesar de que se ha informado sobre supuestos contactos entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y las autoridades cubanas, La Habana ha desmentido estas afirmaciones. Trump advirtió que se buscaría un acuerdo, ya sea a través de la negociación o mediante medidas más severas, dejando claro que la situación no se resolverá sin intervención.