El gobierno de Irán ha comenzado a colocar minas navales en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio de petróleo a nivel global. Según informes de inteligencia de Estados Unidos, esta acción busca dificultar el tránsito de embarcaciones y ya ha generado una fuerte reacción del presidente Donald Trump, quien exigió la inmediata retirada de estos explosivos.
Trump ha dejado claro que si Irán continúa con este despliegue, Estados Unidos responderá con una fuerza militar sin precedentes. En sus declaraciones, el presidente enfatizó la importancia de mantener la libre navegación en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. El mandatario advirtió que cualquier intento de bloquear este corredor energético será enfrentado con contundencia militar.
El despliegue de minas, que se ha llevado a cabo utilizando pequeñas embarcaciones capaces de transportar entre dos y tres minas cada una, ha sido confirmado por diversas fuentes. Si bien el número exacto de minas en posesión de Irán no ha sido revelado, estimaciones apuntan a que el país podría tener entre 2.000 y 6.000 unidades, muchas de las cuales fueron fabricadas en China y Rusia. En respuesta a esta situación, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha intensificado sus operaciones para identificar y neutralizar embarcaciones y depósitos de minas en la región.



