El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una contundente advertencia a Irán, indicando que su país responderá con un poderío militar abrumador si se atreviera a interrumpir el suministro de petróleo que transita por el estrecho de Ormuz. En un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, Trump enfatizó que cualquier intento de bloquear esta vía crucial tendrá repercusiones severas.
La declaración del mandatario se produjo tras los comentarios de Irán, que afirmó tener la autoridad para decidir el final del conflicto en la región. Trump no dudó en intensificar su retórica, afirmando que su país llevaría a cabo una ofensiva mucho más contundente si se ve amenazado. En sus propias palabras, advirtió: “Si Irán intenta detener el flujo de petróleo, Estados Unidos lo atacará con una fuerza veinte veces mayor a la actual, y apuntaremos a objetivos que impedirán que Irán se recupere como nación”.
A pesar de la gravedad de su mensaje, Trump expresó su deseo de que la situación no llegue a ese extremo, señalando que lo que está en juego es un interés significativo para Estados Unidos y otros países que dependen de Ormuz. Durante una conferencia de prensa, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que se anticipan bombardeos más intensos en Irán, añadiendo que la reciente respuesta iraní se percibe como un signo de desesperación, aunque no se había previsto en su totalidad.



