La situación en Medio Oriente sigue siendo crítica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán está prácticamente cerca de concluir, aunque dejó claro que no permitirá el bloqueo del estrecho de Ormuz. En caso de que Irán intente restringir el acceso a esta vía crucial, Trump advirtió que la respuesta sería un "golpe" mucho más contundente.

Por su parte, fuentes del ejército iraní respondieron asegurando que ellos determinarán el desenlace del conflicto y que no permitirán la exportación de petróleo mientras persistan las agresiones de Estados Unidos e Israel. Estas declaraciones surgen en un contexto de creciente tensión, especialmente tras la elección de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo, un hecho que Trump ha criticado abiertamente.

En medio de este panorama bélico, los mercados también se ven afectados; el precio del petróleo superó los 100 dólares el barril. Francia ha anunciado una misión para asegurar el paso por Ormuz, mientras que el presidente de Brasil, Lula da Silva, ha sugerido que es necesario prepararse para una posible invasión en el futuro. Desde el inicio del conflicto a finales de febrero, el número de muertos y heridos ha aumentado significativamente en varios países de la región, impactando tanto a civiles como a fuerzas militares y de seguridad.