Durante una reciente entrevista, el líder del gremio de transportistas, Héctor Vargas, expuso la necesidad de que el Gobierno de Balcázar implemente un programa extraordinario de apoyo al sector del transporte urbano. Entre las medidas más relevantes que se solicitan se incluyen un subsidio temporal para el transporte público, la creación de líneas de crédito especiales para las empresas del rubro, facilidades tributarias y la instauración de un plan de seguridad eficaz para combatir la extorsión y los ataques a los conductores.

El objetivo de estas propuestas es evitar una eventual paralización del servicio. De acuerdo con los transportistas, muchas empresas ya están experimentando serias dificultades para operar debido al incremento de los costos y la disminución de la capacidad de trabajo, impulsada por la creciente inseguridad en el entorno.

Uno de los aspectos más alarmantes para el gremio es la violencia que enfrentan los trabajadores del transporte. Vargas reveló que, desde hace más de dos años, tanto empresas como conductores han sido blanco de extorsiones, ataques armados y asesinatos llevados a cabo por grupos criminales. Esta situación ha llevado al sector a organizar múltiples paros en los últimos años en busca de medidas gubernamentales que garanticen su seguridad, aunque hasta el momento, las acciones tomadas no han logrado frenar la ola de violencia.