La situación del transporte urbano en Lima y Callao se encuentra en un estado de incertidumbre, pero las empresas de transporte han confirmado que no habrá un paro programado para mañana, 13 de marzo, ni en los días siguientes. Esta aclaración llega en medio de informes sobre el creciente riesgo de paralizaciones forzadas, motivadas por la crisis económica y las extorsiones que afectan al gremio.

Héctor Vargas, representante de la Coordinadora de Empresas de Transporte Urbano, subrayó que no existe ninguna convocatoria oficial para una huelga. Sin embargo, alertó sobre la posibilidad de que algunas líneas de transporte suspendan sus operaciones por la crítica situación financiera que atravieszan. Vargas mencionó que el gremio enfrenta un panorama sombrío, con varias empresas que ya han cerrado sus puertas y otras en riesgo inminente de quiebra debido a altos costos operativos y la falta de apoyo gubernamental.

La inseguridad también ha sido un factor clave en esta crisis. En las últimas semanas, varios conductores han sido víctimas de ataques y extorsiones, lo que ha provocado que muchos choferes se nieguen a trabajar. Esta ola de violencia ha reducido significativamente la capacidad operativa del sector, que actualmente opera a solo un 20 o 30 por ciento de su capacidad habitual. Ante este panorama, la Coordinadora ha solicitado al Gobierno y al Congreso medidas extraordinarias de apoyo, incluyendo subsidios temporales para asegurar la continuidad del servicio público de transporte.