La reciente contienda electoral en Nariño ha marcado un cambio significativo en el panorama político de la región, con el progresismo ganando terreno frente a los partidos tradicionales. Este giro se ha visto impulsado por la figura de Luis Alfonso Escobar Jaramillo, actual gobernador del departamento, quien logró consolidar el apoyo de diversas fuerzas como el Pacto Histórico, AICO y el Partido Verde, facilitando así la llegada de nuevos representantes al Congreso.
El Pacto Histórico, en particular, logró obtener tres escaños en la Cámara de Representantes por Nariño, destacando las elecciones de Rosita Guevara y Cristian Palacios, quienes contaron con el respaldo directo del gobernador. Asimismo, la elección de Alejandra Abásolo, quien se postuló a través de la alianza entre el Partido Verde y AICO, subraya la creciente influencia del progresismo tanto en áreas urbanas como rurales de la región.
En el ámbito senatorial, la estrategia de alianzas ha dado sus frutos, permitiendo que Alberto Benavides del Pacto Histórico mantenga su puesto. Adicionalmente, se han establecido acuerdos con Eduardo Enríquez Caicedo, quien se unió al Partido Verde, fortaleciendo así una oposición de centro-derecha. La elección de Jesús Cuasapud, representante indígena cercano al gobernador, y el padre Arnulfo Mina, quien obtuvo la curul de paz, reflejan una ampliación en la representación de diversos sectores, mientras que las candidaturas de figuras tradicionales no lograron consolidarse, indicando un cambio en la dinámica política local.



