La comunidad de Washington D.C. se encuentra consternada tras la trágica muerte de un joven salvadoreño en un accidente de tránsito. Este suceso ocurrió mientras Carlos Nahum Castillo Molina, de 26 años, circulaba en un patinete eléctrico junto a su hermano menor. La situación ha vuelto a poner de manifiesto las preocupaciones sobre la seguridad de los usuarios de micromovilidad en la capital estadounidense, dejando a su familia en un profundo duelo ante la inminente llegada de su primer hijo.
Según el informe del Departamento de Policía Metropolitana, el accidente sucedió el domingo 1 de marzo de 2026, en la intersección de la calle 14 y la avenida Colorado. Castillo Molina, oriundo de Ilopango, San Salvador, fue atropellado por un vehículo Mercedes-Benz dorado de 2005 que cruzó un semáforo en rojo. Mientras los servicios de emergencia intentaron reanimarlo, su hermano de 14 años fue trasladado a un hospital con lesiones de gravedad.
Las autoridades han indicado que los ocupantes del vehículo abandonaron el automóvil en las cercanías del lugar del accidente y se dieron a la fuga. Hasta el momento, el vehículo ha sido asegurado como evidencia, pero no se han realizado arrestos. La noticia de la muerte de Castillo Molina ha resonado en varias comunidades, generando una movilización en apoyo a su familia, que enfrenta gastos funerarios y el deseo de repatriar su cuerpo a su país natal, El Salvador. En el lugar del accidente, se ha erigido un altar en su memoria, donde amigos y familiares recuerdan su dedicación y esfuerzo por brindar un futuro mejor a su hijo.
La tragedia ha unido a la diáspora salvadoreña en Washington D.C., que ha organizado colectas para ayudar a la familia en este difícil momento. "Mi hermano soñaba con darle un futuro mejor a su hijo", expresó un familiar, resaltando la necesidad de justicia y que su historia no quede en el olvido.



