El colapso de un edificio en demolición en la avenida San Antonio Abad, en la Ciudad de México, dejó a varios trabajadores atrapados bajo los escombros el 9 de marzo. Este lamentable suceso, que tuvo lugar en la colonia Tránsito de la alcaldía Cuauhtémoc, activó rápidamente a los equipos de rescate de la capital, quienes utilizaron tanto tecnología avanzada como la aguda capacidad olfativa de Togo, un perro rescatista, para localizar a las víctimas en medio de la emergencia.

Togo, un pastor alemán de cuatro años y el primer can rescatista en unirse formalmente al Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México en varias décadas, desempeñó un papel crucial en la operación de búsqueda. Su habilidad para detectar olores humanos en estructuras colapsadas permitió localizar a una persona bajo los escombros en las primeras horas de la emergencia, lo que facilitó las maniobras de rescate en coordinación con el personal especializado y las autoridades locales.

A lo largo de la operación, Togo realizó dos marcajes positivos. El primero, a las seis de la tarde, correspondió a una víctima que lamentablemente ya no presentaba signos vitales. El segundo marcaje se registró a las 23:39 horas del mismo día, lo que activó nuevamente las labores de rescate con equipo especializado. Hasta el momento, aún no se han podido rescatar a las otras dos víctimas atrapadas. Togo, entrenado para detectar aromas humanos a profundidades de hasta 12 metros, representa un avance significativo en la capacidad de respuesta ante emergencias.

Togo se incorporó a la Célula de Búsqueda y Rescate en octubre de 2023, tras un riguroso proceso de entrenamiento de seis meses. Durante este tiempo, se fortaleció el vínculo entre Togo y su manejador, el bombero Donovan Millán, lo cual es fundamental para el éxito de sus operaciones. La llegada de Togo marca un nuevo capítulo en la historia del cuerpo de bomberos, que había estado sin binomios caninos por un largo periodo debido a decisiones administrativas.