La personalización de vehículos ha cobrado fuerza en España, donde muchos conductores buscan destacar su auto a través de modificaciones estéticas, como los cristales tintados. Sin embargo, esta tendencia genera interrogantes sobre su legalidad, especialmente en lo que respecta a las normativas vigentes que regulan el grado de opacidad permitido en los vidrios de los automóviles.
Juan José Ebenezer, un mecánico con experiencia, aclara que existe una única manera de homologar los cristales tintados en España: mediante un justificante médico. Esto implica que un oftalmólogo debe certificar que el conductor necesita llevar los cristales oscurecidos por problemas de visión. “Esa es la única opción legal para poder homologar todos los vidrios y superar la ITV”, explica Ebenezer, resaltando la importancia de cumplir con la normativa para evitar inconvenientes durante la inspección.
La legislación establece que los cristales delanteros deben permitir el paso de al menos un 70% de luz, lo cual es crucial para garantizar la visibilidad tanto del conductor como de las autoridades de tráfico. Aunque algunos conductores eligen ignorar estas reglas, conscientes de las sanciones que pueden enfrentar, la mayoría opta por maniobras discretas como bajar las ventanillas al aproximarse a un control policial. Las multas por incumplir estas normativas pueden ascender a 200 euros, lo que resalta la importancia de adherirse a las regulaciones vigentes para evitar complicaciones.



