Tesla, en colaboración con LG Energy, ha anunciado la creación de una nueva planta de baterías en Lansing, Michigan, con una inversión de 4.300 millones de dólares (aproximadamente 3.730 millones de euros). Esta instalación, que comenzará a operar el próximo año, se dedicará a la producción de celdas prismáticas de batería de fosfato de hierro y litio, diseñadas para abastecer los sistemas de almacenamiento de energía Megapack 3 de Tesla, que se fabrican en Houston.
El establecimiento de esta planta tiene como objetivo fortalecer la cadena de suministro de Tesla y reducir su dependencia de insumos provenientes de Asia. Además, el acuerdo subraya la importancia de la cooperación en materia de seguridad energética entre Estados Unidos y los países de la región indopacífica, en un contexto global marcado por tensiones comerciales y el avance de la inteligencia artificial en infraestructuras de datos.
Las acciones de LG Energy han experimentado un incremento del 2,9% en la bolsa de Seúl tras el anuncio. La compañía surcoreana ha estado ampliando su presencia en el mercado de sistemas de almacenamiento, un área en crecimiento que responde a la creciente demanda de centros de datos que utilizan inteligencia artificial. Esta expansión contrasta con la desaceleración de la transición hacia vehículos eléctricos en EE. UU. y la competencia creciente de China en la industria global de baterías.



