El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, se mostró optimista este martes tras el Consejo de Ministros, asegurando que no anticipaba ninguna repercusión por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, a raíz de la negativa de España de permitir el uso de las bases de Rota y Morón para las operaciones militares contra Irán. Sin embargo, poco después, el Gobierno español se vio obligado a emitir un comunicado recordando a la administración de Trump la importancia de respetar la autonomía de las empresas privadas y la legalidad internacional en caso de revisar los acuerdos bilaterales.

En un giro inesperado, lo que comenzó como una posición aislada de Pedro Sánchez en Europa en contra de los ataques de Estados Unidos e Israel, se transformó rápidamente. Tras una intervención de Trump en la Casa Blanca, el presidente francés, Emmanuel Macron, se sintió obligado a emitir un mensaje institucional en el que reafirmó que Francia no puede respaldar las acciones militares de Estados Unidos e Israel, una postura que coincide con la de Sánchez, quien sostiene que es posible oponerse a un régimen como el iraní sin apoyar intervenciones militares.

El grupo conocido como E3, integrado por Francia, Reino Unido y Alemania, había manifestado previamente su disposición a intervenir en defensa de sus intereses. Sin embargo, en un cambio de tono, ahora lamentan que las operaciones militares se realicen fuera del marco del derecho internacional. En este sentido, Macron destacó la necesidad de un cese inmediato de los ataques y enfatizó que la paz en la región solo se podrá alcanzar mediante negociaciones diplomáticas, permitiendo al pueblo iraní decidir su futuro.