La reciente convocatoria a una nueva asamblea nacional constituyente ha generado un intenso intercambio de opiniones entre los líderes políticos colombianos. En esta ocasión, el debate se centró en las declaraciones del ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, quien se encontraba en Medellín para impulsar una campaña de recolección de firmas en apoyo a la propuesta.
Sanguino enfatizó que la iniciativa no proviene del Gobierno nacional, sino que es un esfuerzo impulsado por la ciudadanía. Durante su discurso, subrayó la necesidad de una reforma constitucional que aborde aspectos vitales como la justicia, los derechos laborales y el ordenamiento del territorio, con el objetivo de “completar la obra democrática” iniciada por la Constitución de 1991.
Ante estas afirmaciones, la congresista Cathy Juvinao, del Partido Verde, expresó su firme desacuerdo a través de su cuenta en la red social X. En su mensaje, advirtió sobre los peligros de avanzar hacia una nueva asamblea, sugiriendo que esto podría llevar a un retroceso en los avances democráticos logrados desde 1991. La respuesta de Juvinao fue seguida por una intervención de Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos y Desastres, quien recordó la movilización popular que dio lugar a la actual Constitución, planteando una pregunta retadora sobre el apoyo ciudadano en 1990.



