La tensión en torno a los horarios de despegue y aterrizaje del Aeropuerto Internacional El Dorado se intensifica en un contexto de creciente tráfico aéreo. La Procuraduría General de la Nación llevó a cabo una visita técnica a la Aeronáutica Civil, centrando su atención en la asignación de los slots aeroportuarios y la situación operativa en la terminal de Bogotá.
Durante la visita, la Procuraduría abordó cuestiones relacionadas con la infraestructura y el mantenimiento de la terminal, destacando la importancia de los slots, que son los permisos necesarios para que un avión pueda despegar o aterrizar. En El Dorado, donde cada minuto cuenta, estos espacios se convierten en un recurso valioso, ya que la terminal opera actualmente con un límite cercano a 74 movimientos por hora, aunque las aerolíneas comerciales cuentan con solo 64 operaciones debido a restricciones para otros usos.
La asignación de estos horarios no es aleatoria; sigue un sistema basado en las normas de la IATA y prioriza los derechos históricos de las aerolíneas. Sin embargo, la búsqueda de una mayor equidad en la distribución de slots ha generado inquietud entre las compañías aéreas que intentan expandirse en el mercado local, ya que se encuentran con la imposibilidad de acceder a franjas horarias disponibles. La discusión sobre la revisión de los criterios de redistribución se da en un contexto en el que se teme que un cambio en las regulaciones pueda afectar la conectividad y aumentar las tarifas.



