El exmandatario estadounidense Bill Clinton compareció el pasado viernes ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, donde brindó su testimonio bajo juramento en relación al caso Epstein. Durante su declaración, Clinton reveló que Donald Trump le confesó haber compartido "grandes momentos" con el empresario Jeffrey Epstein en un periodo que abarca entre 2002 y 2003.

Clinton relató que Trump estaba al tanto de sus viajes en el avión de Epstein, y que durante una conversación, el actual presidente le habría mencionado: "Pasamos grandes momentos juntos a lo largo de los años, pero nos distanciamos por un asunto inmobiliario". Sin embargo, el ex presidente subrayó que no tuvo razones para sospechar que Trump pudiera estar involucrado en actividades ilícitas relacionadas con Epstein, quien fue acusado de tráfico sexual y se quitó la vida en 2019 mientras aguardaba juicio.

En su testimonio, Clinton negó haber visitado la isla privada de Epstein y aseguró no tener conocimiento de las 17 ocasiones en que el financista estuvo en la Casa Blanca durante su presidencia. Aclaró que Epstein se había presentado como un donante que ofrecía apoyo a su fundación contra el sida, y que utilizó su avión para viajes humanitarios, aunque dejó de hacerlo en 2003 al considerar que Epstein no estaba genuinamente comprometido con su labor. Además, el ex presidente admitió haber recibido un masaje en uno de esos vuelos por parte de una azafata, quien fue identificada posteriormente como víctima de abuso, aunque aseguró no haberlo considerado inusual en ese momento. Junto a Clinton, su esposa Hillary también testificó, afirmando no recordar haber conocido a Epstein.