Las autoridades de Taiwán cuestionaron este viernes las declaraciones del presidente de China, Xi Jinping, durante el encuentro que mantuvo esta semana con su par de Estados Unidos, Donald Trump. Según el Ministerio de Exteriores taiwanés, los comentarios del mandatario chino sobre la situación de la isla constituyen una “distorsión de la realidad”.
En un comunicado, la Cancillería de Taiwán sostuvo que las afirmaciones de Beijing forman parte de una “mera táctica” destinada a imponer de manera unilateral sus posiciones y propuestas políticas, además de “distorsionar los hechos”. El organismo reiteró que Taiwán y China “no se subordinan el uno al otro” y afirmó que la soberanía de la isla corresponde a su propio pueblo.
“El régimen del Partido Comunista chino no tiene derecho alguno a arrogarse la representación del pueblo de Taiwán y el futuro de Taiwán solo puede ser decidido por su pueblo a través de medios democráticos”, señaló el texto. También indicó que el presidente taiwanés reafirmó que la isla tiene la responsabilidad de preservar el statu quo, la paz y la estabilidad en el estrecho y en la región.
La declaración describió esa posición como la postura firme de Taiwán y el “gran consenso” alcanzado por sus 23 millones de habitantes. A su vez, acusó a China de “acosar y amenazar militarmente” el estrecho de Taiwán, el mar de China Meridional y el mar Amarillo. “Este es el mayor riesgo para la región. Los intentos de China de influir en la zona han atraído la atención de todas las partes”, concluyó el Ministerio de Exteriores.



