El Frente Polisario cuestionó con dureza el discurso del ministro de Exteriores de Marruecos, Naser Burita, ante la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas. El funcionario sostuvo que la situación en torno al Sáhara Occidental atraviesa “un punto de inflexión histórico” a partir de la resolución aprobada hace cerca de un año por el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el plan de autonomía propuesto por Rabat para el territorio.

La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) calificó de “mentiras” y “distorsiones” las afirmaciones del canciller marroquí. Según planteó, el mensaje de Burita representa “una continuación de la táctica habitual del régimen marroquí de desviar la atención pública interna de su profunda crisis estructural”.

Las autoridades saharauis también acusaron al ministro de intentar engañar a los Estados miembros de Naciones Unidas mediante una interpretación “distorsionada y selectiva” de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad. En ese sentido, remarcaron que el organismo no reconoció ninguna “soberanía” marroquí sobre el Sáhara Occidental ocupado ni estableció que la propuesta de autonomía de Rabat constituya la única base para resolver el conflicto.

La RASD sostuvo además que, aunque la resolución considera el plan marroquí como “la solución más viable” al conflicto, ese documento no avala la interpretación que Burita presentó ante la Asamblea General. El planteo saharaui se centró en el estatus internacional del territorio y en el alcance de la resolución del Consejo de Seguridad, frente a la posición defendida por Marruecos.