El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este jueves un paquete de ayuda de 300 millones de euros para suministrar 16 cazas Gripen de fabricación sueca a la Fuerza Aérea de Ucrania. El anuncio se produjo durante su visita a Kiev, a pocos días de dejar el cargo.

Según un comunicado de Downing Street, la medida busca respaldar a la defensa ucraniana y favorecer el empleo en empresas británicas. Starmer destacó la necesidad de “mejorar las capacidades de Ucrania para defender su espacio aéreo ante los ataques de Rusia”. El programa involucraría a las fábricas de la empresa militar y aeronáutica sueca Saab en Fareham, en el sur del país, y a la planta de la italiana Leornado en Edimburgo, Escocia.

“Juegan un papel fundamental a la hora de apoyar a Ucrania”, señaló el Gobierno británico sobre las compañías involucradas. De acuerdo con el anuncio, la construcción de los Gripen generará trabajo para unas 5.000 personas en todo el Reino Unido mediante la participación de medio centenar de empresas.

Está previsto que Ucrania reciba los cazas a partir de 2029. El paquete también contempla la capacitación de pilotos e ingenieros, tareas de simulación y otros equipos necesarios para operar las aeronaves en la línea de frente.

Los Gripen pueden intervenir en combates aire-aire, realizar ataques contra objetivos terrestres y cumplir misiones de reconocimiento. El anuncio británico sostiene que la incorporación de estos aviones contribuirá a que Ucrania desarrolle una fuerza aérea más capaz de responder a los ataques rusos.