A pesar de la popularidad que tienen los ejercicios abdominales, hay un consenso en la comunidad científica sobre un principio fundamental: la única manera de reducir peso y lograr una figura más esbelta es mediante un déficit calórico.

Diversos estudios han demostrado que las rutinas específicas para el abdomen no logran eliminar la grasa localizada en esa área. La noción de que se puede perder grasa en ciertas partes del cuerpo únicamente a través de ejercicios focalizados no cuenta con respaldo científico sólido.

La pérdida de grasa en el organismo es un proceso que se produce de manera general al mantener un déficit calórico constante, es decir, cuando el gasto energético diario supera la ingesta de calorías. Aunque realizar abdominales fortalece los músculos de la zona, la reducción de grasa abdominal solo ocurrirá en la medida en que el cuerpo lo considere necesario durante un proceso de adelgazamiento general. Para lograr un abdomen más definido, es crucial combinar el ejercicio con una alimentación adecuada y hábitos saludables, como el descanso y el manejo del estrés.