El ministro de Finanzas de Israel y líder del partido ultraderechista Sionismo Religioso, Bezalel Smotrich, reclamó este lunes la expulsión del embajador británico en ese país, David Quarrey. La exigencia fue planteada como represalia por el cambio de orientación diplomática anunciado por el Gobierno del Reino Unido respecto de Israel.
“¡Expulsemos esta noche al embajador británico! No vamos a ser el felpudo de un gobierno antisemita de un país conquistado por el Islam radical que intenta salvarse de la decadencia económica y social atacando a los judíos y al Estado de Israel”, publicó Smotrich en sus redes sociales.
El dirigente también afirmó que “el Mandato Británico sobre la Tierra de Israel ha terminado”, en alusión al período de administración colonial británica en Palestina previo a la proclamación del Estado de Israel, en 1948.
Según lo adelantado, el ministro de Asuntos Exteriores británico, Ed Miliband, anunciará este martes ante el Parlamento un “reinicio” de las relaciones con Israel. La nueva postura contemplaría un acercamiento a la causa palestina, el respaldo a la solución de dos Estados, la defensa de los derechos palestinos y el respeto del derecho internacional.
El giro incluiría además la prohibición del comercio de mercancías y de algunos servicios con los asentamientos israelíes ubicados en Cisjordania. En paralelo, el primer ministro británico, Andy Burnham, mantuvo este lunes conversaciones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con dirigentes del Golfo Pérsico, entre ellos representantes de Qatar.



