La central nuclear de Zaporiyia informó este lunes que volvió a recibir electricidad desde el exterior, un suministro indispensable para mantener activos sus sistemas de seguridad y garantizar, si fuera necesario, la refrigeración del material radiactivo. La recuperación de la conexión se produjo después de tres semanas de interrupción provocada por los daños asociados al conflicto armado.
La línea Ferrosplavnaya-1 comenzó a funcionar tras las reparaciones realizadas por técnicos ucranianos. Según la central, el restablecimiento fue posible a partir del alto el fuego acordado entre las partes, que entró en vigor el pasado 5 de septiembre. El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) también confirmó la recuperación del suministro.
Durante el período de desconexión, la planta —la más grande de Europa— operó con generadores de diésel desde el 20 de agosto. En los últimos días, el nivel de combustible se estaba reduciendo, por lo que recomponer el vínculo con la red eléctrica era considerado prioritario para sostener el funcionamiento de las instalaciones.
“Los sistemas de la central han vuelto a su modo de funcionamiento normal”, señaló la planta en un comunicado publicado en redes sociales. Al mismo tiempo, sus autoridades reclamaron recuperar también la línea Dneprovskaya y garantizar el retorno del abastecimiento de combustible.
El OIEA calificó la reconexión como “crucial para ayudar a evitar un accidente nuclear”. Su director general, Mariano Grossi, sostuvo que se trata de “un avance muy necesario ante el riesgo de un apagón”.



