Este 26 de febrero, Ometepec se vio sorprendido por un sismo de 4.1 grados de magnitud que tuvo lugar a las 15:42 horas. El epicentro del movimiento telúrico se localizó a 82 kilómetros al suroeste de la ciudad, a una profundidad de 7.6 kilómetros, según datos preliminares del Servicio Sismológico Nacional.
Las coordenadas exactas del sismo son 16.073 grados de latitud y -98.851 grados de longitud. Hasta el momento, las autoridades no han reportado daños materiales ni heridos a causa de este fenómeno natural. Se recomienda a la población mantenerse informada a través de fuentes oficiales ante cualquier eventualidad o actualización relacionada.
Es importante destacar que los sismos son fenómenos impredecibles y no existe tecnología actual que permita anticipar su ocurrencia. En México, se presentan numerosos movimientos sísmicos a diario, aunque la mayoría son de baja magnitud y, por ende, suelen pasar desapercibidos. La alerta sísmica, que funciona a través de una red de sensores, no siempre se activa, lo que depende de diversos factores, incluida la proximidad del epicentro a las ciudades con cobertura.
El sistema de alerta sísmica cuenta con 96 sensores distribuidos desde Bahía de Banderas, en Jalisco, hasta el Istmo de Tehuantepec, abarcando varias regiones, entre ellas Guerrero. Las ciudades que reciben esta alerta incluyen Guadalajara, Acapulco y la Ciudad de México, entre otras. Sin embargo, si el sismo ocurre fuera de estas zonas, el sistema no emitirá ninguna señal, lo que subraya la importancia de estar siempre preparado y alerta ante posibles movimientos telúricos.
México, a pesar de su historia marcada por terremotos devastadores, continúa enfrentando el riesgo de sismos de gran magnitud, como los de 1985 y 2017, que dejaron profundas huellas en la memoria colectiva del país.



