Un grave incidente ha conmocionado a Italia tras la trágica muerte de Domenico, un niño de dos años y medio, quien falleció en el Hospital Monaldi de Nápoles. El pequeño padecía de una miocardiopatía dilatada, condición que afecta el músculo cardíaco y que requería un trasplante como única opción viable de tratamiento a corto plazo.

La familia de Domenico recibió la esperada noticia justo antes de las festividades navideñas: había un corazón disponible para el trasplante. Sin embargo, el procedimiento se tornó en una serie de errores y negligencias que culminaron en la muerte del niño. Domenico fue inducido a un coma farmacológico y conectado a un dispositivo ECMO tras la fallida intervención, que dejó a los médicos sin opciones para salvarlo.

Las investigaciones han revelado que el corazón llegó al hospital en condiciones inadecuadas y en un recipiente inapropiado. Al parecer, el órgano estaba siendo transportado con hielo seco, un método señalado como perjudicial para la preservación de órganos. Este refrigerante, que congela a temperaturas extremadamente bajas, dañó los tejidos del corazón, impidiendo su correcto funcionamiento. La situación ha llevado a las autoridades a investigar a siete personas involucradas en el proceso, quienes podrían enfrentar serias consecuencias por su responsabilidad en esta tragedia.