La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha sometido a consideración de la Cámara de Diputados una reforma electoral que ha suscitado intensas controversias en los últimos meses. A pesar del rechazo manifestado por los partidos de la coalición opositora, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) han expresado su intención de respaldar la propuesta de Morena, aunque esto no garantizaría su aprobación en el Senado.

Sheinbaum sostiene que esta reforma responde a una demanda de la ciudadanía, sin embargo, los legisladores de la oposición y de la alianza han manifestado su desacuerdo, anticipando una negativa en la Cámara Baja. Es importante señalar que, dado que la propuesta incluye modificaciones constitucionales, será necesaria la aprobación por dos tercios de los legisladores en ambas cámaras.

El 4 de marzo de 2026, Kenia López Rabadán informó sobre la recepción de la iniciativa, que fue publicada de inmediato en la Gaceta Parlamentaria. Este documento de 68 páginas establece siete objetivos principales. La próxima etapa implica que las comisiones de Puntos Constitucionales y Reforma Electoral examinen el contenido de la propuesta, en la que destaca la reconfiguración de las cámaras del Congreso de la Unión, afectando varios artículos de la Constitución, incluyendo los números 35, 41, 52, 53, 54, 55, 56, 63, 115, 116 y 134.