La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, expresó este jueves desde Palacio Nacional que el rechazo de su reforma electoral en la Cámara de Diputados no debe interpretarse como un fracaso para su administración. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum subrayó que el propósito de la iniciativa era combatir la corrupción y eliminar los privilegios de ciertos funcionarios.
La mandataria indicó que la reforma tenía como objetivo ahorrar recursos del presupuesto, que serían destinados a obras públicas e infraestructura. A pesar de que el proyecto no logró obtener la mayoría calificada necesaria para su aprobación, con 259 votos a favor y 234 en contra, Sheinbaum consideró que la discusión legislativa permitió evidenciar las posturas de los partidos respecto a la reducción de privilegios en el sistema político.
Ante este contexto, la presidenta anunció que su gobierno está elaborando un “Plan B” que se presentará en el Congreso en los próximos días. Este nuevo enfoque buscaría implementar cambios a través de leyes secundarias, lo cual no requiere de la misma mayoría calificada. Las modificaciones propuestas incluirían ajustes en los gobiernos locales y en las estructuras administrativas, así como una revisión de los salarios de los funcionarios. Sheinbaum reafirmó su compromiso de seguir adelante con las reformas para transformar el sistema electoral del país.



