La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que posee el 28% de Indra, ha expresado su inquietud respecto al impacto que el conflicto de interés está generando en la evaluación de una posible fusión con Escribano Mechanical & Engineering S.L. (EM&E). A pesar de las medidas implementadas para mitigar esta situación, SEPI considera fundamental que el conflicto se resuelva antes de continuar con el análisis de la operación.
En una comunicación dirigida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), SEPI dejó en claro que cualquier posible acuerdo con EM&E no debe ser considerado como una solución al conflicto de interés. De acuerdo con la entidad, es crucial despejar esta situación antes de avanzar en el estudio de la fusión, para garantizar que la decisión final sea beneficiosa para Indra.
Indra tiene programada una reunión de su consejo de administración el próximo 25 de marzo, donde se espera que este tema sea parte de la agenda. La situación se complica debido a que el presidente de Indra, Ángel Escribano, es también el propietario de EM&E, lo que llevó al Consejo de Administración a formar una comisión ad hoc compuesta por consejeros independientes para abordar y gestionar el conflicto de interés.



