La automotriz española Seat, que abarca las marcas Seat y Cupra, cerró el año 2025 con una ganancia de 40,9 millones de euros, lo que representa una drástica caída del 92 % en comparación con 2024. Este notable descenso se atribuye principalmente a los aranceles impuestos al modelo Cupra Tavascan, a pesar de que la empresa logró alcanzar un nuevo récord en ingresos, totalizando 15.115 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 3,68 % respecto al año anterior.
En la presentación de resultados, el CEO de Seat y Cupra, Markus Haupt, junto al vicepresidente de finanzas, Patrik Mayer, dieron a conocer los números de la compañía. El grupo Volkswagen, del cual Seat es parte, informó que la automotriz española registró un beneficio operativo de solo un millón de euros, lo que equivale a una drástica reducción del 99,8 % en comparación con el ejercicio anterior, según las normativas contables internacionales. Sin embargo, Seat presentó sus resultados conforme a la normativa española, donde se refleja un panorama diferente.
A pesar del impacto continuo de los aranceles sobre el Cupra Tavascan, Seat dejó de abonar desde el 11 de febrero los aranceles europeos adicionales del 20,7 % que se aplicaban a la importación del modelo eléctrico producido en China. En su informe, la compañía indicó que el resultado antes de impuestos fue negativo en 21,8 millones, aunque después de considerar créditos fiscales, el resultado neto fue positivo. Con unas ventas globales que alcanzaron las 586.251 unidades, Seat también reportó un récord histórico impulsado por el crecimiento de Cupra, que vendió cerca de 329.000 vehículos, mientras que las ventas de la marca Seat cayeron un 17 %.



