La muerte de Juan Tamariz, ocurrida el pasado 18 de agosto a los 83 años por complicaciones derivadas del Parkinson, expuso un conflicto entre su viuda, Consuelo Lorgia, y los cuatro hijos del mago: Ana, Mónica, Alicia y Juan Diego Tamariz, nacidos de su primer matrimonio. Tamariz se había alejado de la vida pública en los últimos tiempos y llevaba 17 años casado con Lorgia.
En declaraciones televisivas, Lorgia aseguró que los hijos de Tamariz le impidieron acompañarlo durante los últimos meses de su vida. Según su relato, el mago fue trasladado a una residencia el 29 de enero sin que ella fuera informada, pese a que hasta entonces convivía con él en un departamento de la capital. También sostuvo que el entorno de su marido recibió instrucciones de no brindarle información sobre su paradero.
“Me pasé días llorando y preguntando dónde estaba. Le llamé al teléfono móvil y le mandé cientos de mensajes”, afirmó la viuda, quien dijo que no obtuvo ninguna respuesta. Ante esa situación, contó que recurrió al hermano del mago, pero que este se habría negado a decirle dónde estaba por orden de los hijos y “por todo lo que había hecho”. Finalmente, siempre de acuerdo con su versión, consiguió averiguar el lugar mediante una “mentirijilla”.



