El asedio de varias viviendas de la aldea palestina de Qusra, en Cisjordania, se extendió por decimotercer día consecutivo, mientras grupos de colonos israelíes y fuerzas de seguridad permanecen desplegados en la zona. La situación afecta especialmente al sector de Ras al Ain, donde las familias tienen restringido el ingreso y la salida de sus hogares.

El alcalde de Qusra, Abdel Azim Wadi, advirtió que los habitantes continúan impedidos de acceder con normalidad a sus casas y que las restricciones también dificultan la llegada de alimentos y medicamentos. Una de las viviendas fue ocupada por las fuerzas de seguridad y convertida en un puesto militar, mientras que toda la aldea fue declarada zona militar cerrada.

Wadi también denunció que el jueves los militares destruyeron muebles y otras pertenencias que se encontraban en el edificio tomado. La situación provocó críticas internacionales. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, cuestionó a los “terroristas israelíes” que, según denunció, acosan desde hace días a familias palestinas en la localidad.

Qusra es señalada como una zona crítica por la violencia de los colonos y se encuentra rodeada de asentamientos y puestos de avanzada ilegales. En los últimos años, la violencia de colonos israelíes contra palestinos en Cisjordania se intensificó al mismo tiempo que el Ejército israelí llevaba adelante bombardeos sobre la Franja de Gaza.