Un sargento del Ejército del Aire ha sido sentenciado a dos años y ocho meses de prisión por un intento de homicidio en el que disparó en la cabeza a su inquilino, quien resultó gravemente herido. Como parte de un acuerdo de reparación, el militar ha decidido entregar la vivienda, valorada en 140.000 euros, lo que permitió reducir la pena inicialmente solicitada por la Fiscalía en dos tercios.
La sentencia también incluye una orden de alejamiento y una prohibición de contacto con la víctima por un periodo de cinco años. Este acuerdo fue formalizado en enero en la Audiencia Provincial de Madrid, y fue aceptado por todas las partes involucradas, convirtiendo la decisión judicial en firme.
Los hechos ocurrieron el 20 de julio de 2024, cuando el acusado llegó al domicilio en medio de una disputa por la propiedad. Armado con un arma de fuego, que tenía por su profesión, disparó al menos dos veces contra F.J.S., quien sobrevivió pero sufrió lesiones severas en la cabeza. Inicialmente, el Ministerio Público había solicitado ocho años de prisión y una indemnización de 45.000 euros por las secuelas de la agresión. Sin embargo, el tribunal reconoció tanto la agravante de superioridad como la atenuante por reparación del daño, lo que llevó a la reducción de la pena impuesta.
Este caso se suma a otro reciente en el que el Tribunal Supremo confirmó penas de prisión para seis militares del Ejército de Tierra por acosar a una compañera durante más de una década. Las penas varían entre seis meses y un año, y se les obliga a indemnizar a la víctima por daño moral, además de desestimar los recursos de apelación presentados por los condenados. Las conductas denunciadas incluyen múltiples comentarios despectivos y vejatorios hacia la mujer, lo que generó un ambiente hostil en su lugar de trabajo.


