Sarah Ferguson, la ex duquesa de York, se encuentra actualmente en un retiro de bienestar en Irlanda, lejos del Reino Unido y de las controversias que han rodeado a su exmarido, el príncipe Andrés. Según reportes, Ferguson está alojada en el Ballyliffin Lodge & Spa, un hotel de lujo en Donegal, conocido por su cercanía a un campo de golf y como uno de sus destinos favoritos.
Este refugio llega en un momento delicado para la exduquesa, quien ha estado en el centro de una tormenta mediática tras la divulgación de documentos relacionados con el caso Epstein, lo que ha llevado a una investigación sobre el príncipe Andrés. Las revelaciones han puesto en entredicho la naturaleza de la relación entre Ferguson y Epstein, generando un impacto negativo en su imagen pública y provocando su alejamiento de varias actividades institucionales.
La elección de Ferguson por este spa no es casual, ya que ha compartido anteriormente su aprecio por el lugar en redes sociales. Sin embargo, en los últimos tiempos ha optado por mantener un perfil bajo y no publica desde septiembre. Su situación ha suscitado preocupación entre sus amigos, quienes afirman que su salud mental se encuentra comprometida y siente que está siendo perseguida, lo que la ha llevado a buscar refugio en ambientes más tranquilos y lujosos.



