A lo largo de la historia, la asignación de nombres a los recién nacidos en función de las festividades religiosas ha sido una práctica común, especialmente entre las comunidades católicas y ortodoxas. En este sentido, es habitual que los individuos reciban felicitaciones en su santo, una costumbre que se ha mantenido vigente con el paso de los años. En muchas celebraciones, como las conocidas "Mañanitas", se rinde homenaje a esta tradición.

El término 'onomástico' se refiere al día específico en que se celebra a un santo. Aunque hay quienes confunden esta fecha con los cumpleaños, es importante aclarar que el onomástico está relacionado únicamente con la lista de nombres que aparecen en el santoral. Cada jornada, se rememora a aquellos hombres y mujeres que, por sus acciones y su conexión con lo divino, fueron reconocidos como santos, lo que subraya su elevado compromiso ético y moral a lo largo de sus vidas.

En el día de hoy, 18 de marzo, se conmemora a San Cirilo, obispo de Jerusalén y doctor de la Iglesia, quien enfrentó múltiples adversidades debido a su fe. Además, se celebran otros santos y mártires, como San Anselmo de Mantua, San Alejandro de Jerusalén, la Beata Marta Le Bouteiller, San Eduardo, rey de Inglaterra, y San Salvador de Horta Grionesos. La canonización, un proceso que valida la santidad de una persona fallecida, es fundamental en las tradiciones católica y ortodoxa, y requiere una rigurosa investigación sobre la vida del candidato, asegurando que haya demostrado virtudes cristianas excepcionales o haya sido mártir por su fe.