El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha intensificado las sanciones económicas dirigidas al círculo familiar de Daniel Ortega y Rosario Murillo. En un comunicado, se identificó a sus hijos como objetivos clave de estas medidas internacionales, en el contexto de nuevas propuestas legislativas que buscan limitar las fuentes de financiación de la represión en Nicaragua.

Desde 2019, la política de presión financiera sobre el país centroamericano se ha intensificado, especialmente tras la inclusión de la Distribuidora Nicaragüense de Petróleos (DNP) y sus operadores familiares en la lista de entidades sancionadas. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha centrado su atención en empresas como El Goliat, que se consideran responsables de generar recursos para el aparato represivo del gobierno.

En paralelo, el Congreso de Estados Unidos avanza en la consideración de la Restoring Sovereignty and Human Rights in Nicaragua Act of 2026, una iniciativa que busca aumentar las sanciones, prohibir inversiones en sectores clave y coordinar acciones con la Unión Europea. Esta legislación pretende restringir exportaciones vitales, como el oro y el textil, y obliga a organismos internacionales a suspender toda forma de asistencia financiera, mientras se establecen programas para documentar violaciones de derechos humanos desde abril de 2018.