El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) atraviesa una nueva etapa de tensión en la que la Guardia Nacional ha intensificado su vigilancia sobre los taxis de aplicaciones. A pesar de las restricciones impuestas, un gran número de pasajeros continúa optando por servicios como Uber, priorizando el costo y la libertad de elección en sus traslados.

En el segundo día de operativos, se observó a numerosos usuarios solicitando vehículos de plataformas digitales, mientras que los efectivos de seguridad informaron que, aunque siguen realizando amonestaciones verbales, ya tienen la capacidad de multar y remolcar autos en caso de infracciones repetidas. El sargento segundo Irving Rivera mencionó que se comenzará a emitir boletas de infracción para aquellos que transporten pasajeros en áreas federales, aunque hasta el momento no se habían registrado remolques.

El operativo, que comenzó el 11 de marzo, busca limitar la operación de taxis por aplicación en el AICM. Por su parte, Uber ha presentado un amparo para protegerse de acciones que consideran arbitrarias. Además, se estudia la posibilidad de habilitar un estacionamiento de corta estancia en un terreno que antes pertenecía a la Secretaría de la Defensa Nacional, el cual no estaría destinado exclusivamente a plataformas digitales. Las autoridades buscan equilibrar la situación entre los taxistas tradicionales y los conductores de aplicaciones, un conflicto que ha cobrado relevancia en el aeropuerto en las últimas semanas.