El Tribunal Militar Central de Madrid ha ratificado una grave sanción contra un subteniente de la Guardia Civil, quien fue hallado culpable de reportar servicios ficticios y no presentarse a sus turnos en el cuartel de Ribadavia, en la provincia de Ourense. La decisión del tribunal desestima la apelación del oficial y confirma su suspensión de funciones, con una pérdida de 36 días de salario.
El escándalo se desató en la primavera de 2022, cuando comenzaron a surgir dudas sobre la conducta del subteniente, que contaba con varios años de experiencia. A pesar de que su trabajo parecía desenvolverse de manera normal, las papeletas de servicio revelaron una discrepancia con la realidad, ya que varios compañeros empezaron a notar su ausencia en momentos críticos.
El primer indicio de irregularidad se presentó el 16 de mayo, cuando el subteniente no fue visto durante su turno matutino, a pesar de que su parte de servicio fue completado como si todo hubiera transcurrido con normalidad. Este patrón se repitió en varias ocasiones, incluyendo el 5 y el 19 de junio, cuando el agente tampoco fue visto en su puesto, mientras que los registros indicaban accesos desde otros cuartel. Las evidencias acumuladas llevaron a la conclusión de que no solo faltaba a sus responsabilidades, sino que también elaboraba informes sobre servicios que nunca realizó, lo que configuró la base para su sanción.



