En una reciente conversación, el presidente de España, Pedro Sánchez, y su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, expresaron su firme deseo de poner fin a la guerra en Oriente Próximo. Ambos líderes también discutieron la organización de una cumbre bilateral que se llevará a cabo el 17 de abril en Barcelona, donde se espera la participación de mandatarios progresistas de varias naciones.
Durante su diálogo, los presidentes subrayaron la importancia de coordinar esfuerzos frente a fenómenos como el autoritarismo y el ascenso de la extrema derecha, así como la necesidad de reactivar la cooperación multilateral. A través de un comunicado, el Partido de los Socialistas Europeos destacó que la cita en Barcelona tiene como objetivo principal articular respuestas conjuntas ante los desafíos globales que trascienden las fronteras nacionales.
La crisis en Oriente Próximo ha cobrado nuevo ímpetu tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, lo que ha motivado a líderes internacionales a establecer contactos de alto nivel. En este sentido, Sánchez reiteró su compromiso junto a Lula da Silva para buscar una solución pacífica e iniciar negociaciones diplomáticas en el marco del derecho internacional. Ambos mandatarios se comprometieron a seguir trabajando juntos para alcanzar este objetivo y a utilizar la cumbre en Barcelona como plataforma para fortalecer sus esfuerzos conjuntos.



