La comunidad empresarial argentina se alista para participar en la Feria de Cantón, el evento comercial más destacado a nivel mundial en lo que respecta a importaciones desde China. Tras el éxito de la edición anterior, marcada por un notable aumento en las compras externas, se generan expectativas similares para este año. Sin embargo, el panorama presenta desafíos, como la disminución de ventas en el mercado local y las complicaciones logísticas derivadas del conflicto en Medio Oriente.

Durante un seminario organizado por la Fundación ICBC, donde participaron representantes de diversas cámaras empresariales vinculadas al comercio con China, como la Cámara del Asia, se expresó la intención de replicar el éxito del 2025, cuando casi 4.000 empresarios argentinos asistieron a la feria, cifra que casi duplicó la del año anterior. Algunos importadores compartieron sus experiencias pasadas, recordando el interés de aquellos que, por primera vez, viajaron a explorar la posibilidad de adquirir maquinaria y materiales directamente.

A pesar de la euforia por la próxima edición de la feria, que comenzará en la segunda quincena de abril, los empresarios admiten que enfrentan un nuevo reto: un nivel de ventas significativamente bajo. Varios coincidieron en que, aunque el consumo se ha desacelerado, los argentinos están optando por reemplazar productos locales por importaciones. "El desafío no es tanto adquirir la mercancía, sino lograr venderla", afirmó uno de los empresarios asistentes.