El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha despertado reacciones encontradas en la prensa de Estados Unidos debido a su negativa a unirse a la ofensiva contra Irán impulsada por Washington y Tel Aviv. Algunos medios lo consideran un referente en la resistencia europea frente a las políticas de Donald Trump, mientras que otros lo acusan de ser un "tonto útil" para el régimen iraní.
El Washington Post ha destacado que, al desafiar la decisión de Estados Unidos y no ceder ante las amenazas comerciales del presidente Trump, Sánchez se ha diferenciado notablemente de otros líderes europeos. Según el medio, el mandatario español ha mostrado una disposición poco común para cuestionar las acciones de Trump, adentrándose en terrenos donde muchos de sus pares prefieren no pisar, especialmente al criticar sus políticas internas.
Por su parte, el New York Times subraya que Sánchez ha emergido como una figura clave para los progresistas europeos, quienes lo ven como una de las pocas voces de izquierda en un contexto donde predomina la derecha. Sin embargo, también ha sido blanco de críticas por parte de los sectores conservadores, que cuestionan si su postura es impulsada por convicciones éticas o por intereses políticos internos, especialmente en un momento en que su popularidad está en descenso y enfrenta varios escándalos.
El Wall Street Journal, más crítico, señala que España se ha convertido en una excepción entre los aliados de Estados Unidos, al negarse a ofrecer el uso de sus bases militares en la confrontación con Irán. El medio sostiene que el régimen iraní aún puede contar con aliados involuntarios como Sánchez, insinuando que su postura podría ser más una estrategia política que un auténtico compromiso con principios.



